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lunes, 4 de marzo de 2019

“Decadencia”, de Adrián Tejeda Cano

Decadencia
Autor: Adrián Tejeda Cano
Colección 2999. Nº: 12
ISBN: : 978-84-17481-05-6 • 252 páginas • PVP:15€
Obra ganadora del II Premio 451 
de Novela de Ciencia Ficción
  
En Decadencia se analiza la historia de las civilizaciones, la de sus hombres y la de los Estados. Es una historia de corte distópico que sigue la línea marcada por la anterior obra de Adrián Tejeda, ,Pangea, en la que la civilización basaba su estructura en la existencia de un recurso natural imprescindible para su subsistencia, el Locker, que condicionaba la naturaleza y la organización del Nuevo Orden. El mundo se dividía en tres castas: los consumidores del mineral, quienes disfrutaban de ese beneficio divino por razones de casta, y los otros, los que se dedicaban a producirlo. Aquellos que no eran válidos para una cosa u otra simplemente sobraban. En esta obra el Estado es el "guardián" del bien común, apoyado en el adoctrinamiento espiritual que otorga la religión. Está demostrado que el origen de las religiones descansa en la necesidad de los Estados de salvaguardar el orden social, tal y como se muestra en Decadencia.

La trama discurre por escenarios alejados del mundanal ruido, puesto que esos son los entornos donde ha de habitar el superhombre en su devenir, que llegará tras la "Aurora" de los tiempos. Nos movemos por parajes donde la soledad es la única compañía del "caminante y su sombra". Decadencia es ciencia ficción, pero además es una lucha en las alturas donde conviven las ideas de Nietsche o Dostoievski. El hombre del futuro que destruya el Nuevo Orden es el reflejo del superhombre nietzscheano.

ADRIÁN TEJEDA CANO

(San Vicente de Alcántara, Badajoz. 1979) 

Adrián Tejeda es biólogo de formación, es profesor de Secundaria. 
Se presentó como escritor con la novela de ciencia ficción Pangea
Decadencia, su segunda novela, es la obra ganadora del II Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción, convocado por Ediciones Irreverentes.

Ha aparecido en la antología de relatos dedicada a Londres, de M.A.R. Editor.

COMPRAR EL LIBRO
Toda la información sobre la obra en  http://www.edicionesirreverentes.com/2099/Decadencia.html

Colección 2099 de Ciencia Ficción, en http://www.edicionesirreverentes.com/2099/cifi.html 

“Las suplantaciones”, de Pedro Pujante

Colección NARRATIVA nº 75
ISBN: 978-84-17433-10-9 • 152 páginas • PVP: 14,00 €


Las suplantaciones es la fantástica historia de George Simurg, un personaje anodino, más kafkiano que Gregor Samsa, acosado por recuerdos nebulosos, que un día recibe una peculiar carta para que acuda a Praga, sin sospechar que se está adentrando en una insólita aventura de la que no será capaz de salir indemne.
Nos encontramos ante una aventura paranormal, irónica y desquiciante, con elementos del relato fantástico y de la ciencia ficción. George Simurg se verá envuelto en una trama siniestra, y participará en delirantes episodios que pondrán a prueba su cordura. Al ser confundido por una secta secreta, se verá involucrado en una espiral de misterios, demenciales experimentos con humanos, insectos gigantes, traiciones, suplantaciones de identidades y maquinaciones. Se enamorará de una misteriosa y bella mujer que posiblemente sea una espía doble sin identidad. Deberá, también, ordenar las piezas de un enigma metafísico en una trepidante y rocambolesca aventura en la que se plantean reflexiones sobre la disolución de la identidad, la locura colectiva, los falsos recuerdos y la ficción como poderosa arma de destrucción masiva. 
¿Por qué es George, de pronto, llamado por una familia checa de la que no tenía noticias desde hacía más de dos décadas? ¿A qué se deben los extraños recuerdos que han comenzado a asediarle?
¿Quién es el señor R.?
¿Existen sectas subterráneas empeñadas en desmantelar por completo la Realidad? En el fondo, ¿qué es la Realidad?

Pedro Pujante
(Murcia, 1976). Ha publicado los libros de relatos Espejos y otras orillasDéjà-vu (Premio Latin Heritage Foundation), Hijos de un dios extraño y Regiones inferiores de la muerte; y las novelas El absurdo fin de la realidad (Premio Irreverentes 451 de Ciencia Ficción) y Los huéspedes, ambas en Ediciones Irreverentes. Las suplantaciones es su primera novela en M.A.R. Editor. Es doctor en Literatura con su tesis La autoficción fantástica. El yo imaginario e irreal en César Aira y Mario Bellatin. Es colaborador del diario La Opinión de Murcia y su suplemento literario “Libros”, ha colaborado con Quimera, Revista de Letras y Culturamas, entre otros. Diplomado en Magisterio y Máster en Literatura Comparada Europea por la Universidad de Murcia. Compagina la docencia con la escritura. Las obras de Pedro Pujante se caracterizan por aunar elementos fantásticos, ciencia ficción, ironía y humor, e incluyen sutiles reflexiones sobre la extrañeza de la condición humana, el paso del tiempo, la pérdida de la identidad y la fragilidad de la memoria. Sus personajes se ven enfrentados a problemas sobrenaturales, en tramas absurdas y disparatadas pero que funcionan como escenarios metafísicos. Las fronteras entre ficción y vida se socavan y replantean el concepto de Realidad.


viernes, 29 de abril de 2016

Pedro Pujante presenta su nueva novela de ciencia ficción “Los huéspedes”, en Alhama y Murcia

El escritor murciano Pedro Pujante, ganador del Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción, presenta su nueva novela, Los huéspedes, publicada Ediciones Irreverentes, y con prólogo del político y escritor Joaquín Leguina, en Alhama y Murcia y Murcia. Los actos previsto son los siguientes:
            Miércoles 4 de mayo, a las 20,30h, en el Museo de los Baños (Alhama). Presentan Francisco Gomáriz y Pedro Pujante.
     Jueves, 5 de mayo, Biblioteca Río Segura (Cuartel de Artillería) de Murcia. El autor conversará con José Belmonte.

            Qué es “Los huéspedes”

Todo empieza con un escritor que es invitado a un simposio de "literatura secreta" en un pueblo pintoresco y fantasmal de Extremadura Llamado Higueras. Al poco de llegar a su destino, Roberto Hernández, protagonista y narrador, conoce a un estrafalario doctor que se hace llamar Faustino, cuyas intenciones no parecen fiables, y a la bella Rocío Ramos y comprenderá que el amor es una aventura cíclica e infinita que se repite a lo largo del tiempo. Todo es muy extraño, porque: ¿qué es la literatura secreta? ¿Están realmente donde creen estar? ¿Es Higueras un pueblo de Extremadura o una ficción? ¿Por qué se trató de clonar al insigne escritor Francisco Umbral? Bienvenidos a esta distopía de ficción rural, fantástica y desternillante, una novela disparatada en los límites de… ¿todo? 
            Joaquín Leguina describe así al protagonista de Los huéspedes, “Hernández es un hombre tímido, tranquilo y bebedor. Un escritor que sobrevive sin éxitos, pero que sigue trabajando en lo único que cree saber hacer: escribir. Un hombre solitario”. Y sobre el extraño pueblo extremeño, afirma Leguina “al llegar a Higueras su cansancio se va a convertir en una actividad tan insólita como trepidante, pues allí comienzan a pasar cosas inesperadas y, sobre todo, sorprendentes. En esa parte, que no le voy a destripar al lector, el autor nos meterá en un mundo en el cual el espacio y el tiempo ya no serán los mismos”.
            Afirma la web de ciencia ficción Literfan: "Pujante, al igual que el genial Borges, logra hacer de lo local universal, compartir su profundo amor por la literatura y ofrecer una visión cósmica del ser humano".

            El autor: Pedro Pujante

Es colaborador del diario La Opinión de Murcia y su suplemento literario Libros, del blog La tormenta en un vaso, Revista de Letras y Culturamas, entre otros. Diplomado en Magisterio y Master en Literatura Comparada Europea por la Universidad de Murcia. Compagina la docencia con la escritura.

Ha publicado los libros de relatos Espejos y otras orillas, Déjà-vu (Premio Latin Heritage Foundation) e Hijos de un dios extraño; y las novelas El absurdo fin de la realidad (Premio Irreverentes 451 de Ciencia Ficción) y Los huéspedes, ambas en Ediciones Irreverentes. Ha sido galardonado con distintos premios por su obra. 

            Afirma Pedro Pujante sobre su obra

            Sobre paralelismos y diferencias  con El absurdo fin de la realidad “Cuando acabas un libro te apetece escribir algo diferente, no quieres aburrirte ni aburrir al lector con más de lo mismo. Así que en esta historia he trazado un argumento más descabellado si cabe que en mi anterior novela, y mucho más imprevisible, pero ambas novelas comparten el tono, la ironía y el intento de escapar de solemnidades a través de un juego literario novedoso. Una de las reglas que me impuse en esta novela fue ser más directo, evitar las meditaciones literarias y circunloquios del narrador y ceñirme más a la peripecia, a la trama, a la aventura. De hecho, creo que es la novela más trepidante y huidiza que he escrito”.
            Pedro Pujante reconoce influencias literarias: Cada cierto tiempo mis dioses varían, salvo excepciones. Tengo un canon portátil en el que siempre está Vila-Matas, César Aira, Umbral, Mario Bellatin, las obras de teatro de Beckett, Borges, Gómez de la Serna, Cortázar, Shakespeare, Mario Levrero...  Pero trato de hacer un trabajo que tenga mi sello. De autores de ciencia ficción, me han influido Bradbury, K. Dick y Stanislav Lem. ”.

            Y medita sobre la proliferación y la calidad de los autores murcianos: “¿De verdad somos tantos escritores en Murcia? Lo que sí he comprobado es que en los últimos años publican una gran cantidad de escritores murcianos (¿Generación Morcilla?) de gran calidad. No voy a nombrar a nadie porque la lista en muy larga y seguro que me dejo a muchos sin incluir. Lo importante no es que se escriba mucho, sino que lo que se publica sea de calidad. Y creo que el listón en Murcia está muy alto. Los lectores, las editoriales de prestigio y los premios a nivel nacional lo dicen todo”.

viernes, 16 de enero de 2015

Pangea, novela de Adrián Tejeda


El Nuevo Orden es ya una realidad: la metamorfosis social ha finalizado, y por ende el fin de la génesis de la sociedad más eficiente en la explotación del Locker que jamás haya existido. Como consecuencia de ello, los seres deficitarios, los restos de las culturas imperfectas de épocas pasadas, son ya un vago recuerdo del que casi nadie habla, que las castas dominantes del nuevo sistema han tratado de silenciar y exterminar. No obstante, un hallazgo inesperado puede llevar al traste con todo este plan: los manuscritos de Pangea, la prueba gráfica que delata la verdad de ese grupo demonizado, y que uno de los miembros de la clase productora de este nuevo orden social (el ciudadano K) va a dar a conocer.

            Se enfrentan realidades de dos mundos aparentemente coetáneos: en uno la necesidad del Locker, el recurso básico de la sociedad diseñada al amparo del Nuevo Orden y que hace que todo gire en torno a la optimización en los métodos de obtención del ansiado recurso, incluyendo una organización social totalmente despiadada e injusta. Del otro lado, una civilización ancestral cuyas normas únicamente contemplan el desarrollo del Eanna, el concepto del SER humano que ellos disponen. Dicho pueblo ha permanecido oculto desde hace milenios aunque nuestro protagonista está convencido de su existencia y no duda en embarcarse en un viaje sin retorno hacia el país entre los dos ríos, en un intento de encontrar respuestas a sus dudas infinitas. 

El autor: ADRIÁN TEJEDA CANO
(San Vicente de Alcántara, Badajoz. 1979)
 
Biólogo de formación, ejerce como profesor de Secundaria. Pangea es la obra finalista del concurso 451 de Novela de Ciencia Ficción, en la que muestra sus influencias de Tomás Moro, Tomasso Campanella, George Orwell, Aldous Huxley, Philip K. Dick, H.P. Lovecraft o Ray Bradbury.
 
ISBN: 978-84-16107-29-2 •  174 páginas •  PVP:14€
Más información en la web de Ediciones Irreverentes http://www.edicionesirreverentes.com/2099/Pangea.htm

miércoles, 7 de mayo de 2014

Un día en la vida del inmortal Mathieu, novela de Mario Martín Gijón, crítica de Francisco Martínez Bouzas

En esta su primera novela, Mario Martín Gijón se disfraza de amigo del protagonista de esta novela futurista, el psicólogo Mathieu Beaujour, y usa el artificio de traductor al castellano de las reflexiones almacenadas en la memoria de su amigo en el año 2070. De este modo, Mario Martín, autor de destacados y premiados libros de ensayo y del libro de relatos Inconvenientes del turismo en Praga (2012), se adentra en la narrativa de ciencia ficción, en esos viajes prospectivos, no a las lejanías interestelares, sino a esos otros mundos más decisivos para la humanidad que son, como recuerda el protagonista de la novela, “los que se realizaron dentro de nosotros mismos” (página 147). 

     En 1981 Günter Rophol escribía que la pregunta kantiana ¿qué debo hacer? se halla conectada, más que nunca, a aquello de lo que soy capaz de hacer. Y en nuestro tiempo el campo del quehacer humano se ha agrandado de forma tan extraordinaria, gracias a la tecnociencia, que la aniquilación del planeta, la muerte esencial de la especie homo sapiens sapiens es un peligro específico de nuestros días. Como lo es la posibilidad de una perfectibilidad prácticamente inacabable. Porque el ser humano es en la actualidad una materia prima que posee una plasticidad casi inagotable. Nuestra especie es para muchos algo que debe de ser modificado y mejorado. Pero aquello que es maleable es también susceptible de ser controlado. La mayoría de los defensores de la perfectibilidad humana -los “nuevos redentores” como los denomina José Sanmartín- ya no razonan como antaño en términos morales. Al mismo tiempo podemos constatar que han desparecido la mayoría de los recelos que en los años 70, 80 y 90 generaba el determinismo tecnológico, expresado de forma elocuente en estas palabras de Steven Levy (Hackers, 1984), un auténtico anatema contra la tecnología informática: “Los ordenadores se utilizan mayoritariamente contra las personas en lugar de para las personas. Se utilizan para controlar a la gente en vez de para liberarla”.

       En estas coordenadas se mueve la ficción de Mario Martín, que, como ya señalé, se sitúa en los albores del 2070. Su protagonista, el psicólogo Mathieu  Beaujour es un verdadero cyborg, un zomboide o robot humanoide biológico, que pauta su jornada,  desde que se “enciende” a las cinco y media de la mañana, mediante reflexiones en las que, a modo de diario, recuerda y recapacita sobre la senda recorrida en la apuesta de la humanidad por la extensión vital indefinida. En efecto, un sabotaje en Siberia contra las torres computacionales pone en peligro los avances conseguidos, y ante ese hecho y evidente amenaza, Mathieu recuerda el arduo camino recorrido por los defensores de la prolongación indefinida de la vida, que no inmortalidad. Primer paso: creación de entidades programadas para sobrevivir durante un determinado período de tiempo, reproducirse y autodestruirse algunos años más tarde. Todo ello, echando mano de la ingeniería de tejidos, la autoreproducción programada para, en una etapa posterior, substituir nuestra frágil biología por soportes más sólidos y fiables. El resultado es una sociedad transhumana  que prefiere la imaginación a la realidad, el abrazo mental al abrazo real, la comida virtual se impone así mismo sobre la real, la estimulación mutua a través de chats es más frecuente y deseable que las relaciones sexuales no virtuales. 
    Como pieza de ciencia ficción, ésta es una novela prospectiva que ficcionaliza un mundo futuro, posiblemente realizable, y sobre todo interroga al lector con cuestiones cruciales. La más transcendente, en mi opinión, es la que se personifica en las angustias unamunianas -muy oportuna la referencia al Diario íntimo de Miguel de Unamuno- : el destino del ser humano a desparecer para siempre, frente al deseo de persistencia innato en neutra especie. Mérito así mismo del autor al escribir la novela es el hecho de no perderse en demasía en disquisiciones y descripciones tecnocientíficas, sino ahondar en aquellos interrogantes sobre el significado en la existencia humana, de esa prolongación vital indefinida. ¿Cómo afecta a nuestra condición humana la integración en máquinas inteligentes. Las respuestas o reflexiones del protagonista posibilitan una lectura de la novela en clave distópica, pero también en clave utópica. ¿Con mentes conectadas a la Red no desapareceremos como seres autónomos para convertirnos en simples partes de un conjunto de nódulos de una supermente? ¿Dónde deja pues un ser humano de ser humano? Pero al mismo tiempo, como ha ocurrido desde los primeros pasos de la humanidad, ¿no nos hace humanos el querer superar nuestras fronteras, sobrepasar los obstáculos que la naturaleza nos ha impuesto, ir más allá de nuestros límites? 
   En mi lectura de esta pieza del subgénero del Biopunk predominan los elementos distópicos. Y en una valoración de la tecnociencia aplicable a esta extensión vital indefinida, rechazaría tanto el imperativo tecnológico como el conservacionista y me centraría en esa vía que articula lo instrumental con lo simbólico; es decir, los entornos simbólicos tales como la cultura, la ideología, las instituciones, las tradiciones que rodean a las posibilidades tecnocientíficas, deben ejercer un papel importante en la evaluación de las mismas. Lo simbólico, aquello que nos otorga lo que llamamos dignidad humana en tanto que personas, debería ser la barrera que impida que nos convirtamos en puros medios o instrumentos de los imperativos tecnocientíficos. Cuando Mathieu  Beaujour admira y envidia la vehemente fisicidad  de Natasha con una gotas de sudor recorriendo su frente o cuando siente nostalgia por los atardeceres rebosantes de aromas y sonidos, creo que camina, quizás de forma inconsciente, por la senda de la resistencia a la objetivación y a la mecanización de unos seres humanos  a los que los avances científicos del año 2070 ha privado de corazón.
    Registro en el haber de la novela una excelente literariedad. Mario Martín, atado a la ciencia, pero sin abusar de su terminología, presenta una historia bien contada, elige una estructura narrativa sólida y adecuada, persigue la belleza en la narración de los hechos y reflexiones de su protagonista. Como en cualquier otro género literario.
  Francisco Martínez Bouzas

Originalmente en Brujas y Espirales http://brujulasyespirales.blogspot.com.es/2014/03/un-dia-en-la-vida-del-inmortal-mathieu.html  
Ficha del libro en la web de Ediciones Irreverentes y acceso a su compra http://www.edicionesirreverentes.com/2099/INMORTAL_MATHIEU.html  

sábado, 15 de febrero de 2014

Los huevos fatales, Mijaíl Bulgákov

¿Ciencia ficción? ¿Novela satírica? ¿Anticipación, denuncia?
Los huevos fatales, la novela fantástica de Mijaíl Bulgákov, se publicó por primera vez en el año 1925. Sin embargo los acontecimiento se desarrollan en el futuro, en el año 1928. A pesar de que el autor la presenta como futurista y fantástica, saltan a la vista que es realista, llena de alegorías, amargo y despiadado humor.
     La trama del libro nos hace recordar la novela de H. G. Wells, El alimento de los dioses (1904) donde dos científicos inventan los polvos que provocan el crecimiento considerable de los animales y las plantas. En "Los huevos fatales" el protagonista, el profesor Pérsikov, inventa el modo de la reproducción rápida de los embriones por medio del rayo rojo. Los recientes acontecimientos en el joven Estado Soviético obligan al profesor traspasar a sus inventos a favor de una necesidad de gran importancia a nivel nacional -levantar la avicultura del país después de devastadora plaga. A causa de una terrible equivocación se desata la tragedia. Las inmensas tropas de los monstruos se dirigen a Moscú.
     El conflicto entre dos prototipos de la época, la imbecilidad, la oscuridad, la ignorancia encarnados en la imagen de Aleksandr Semionovich Fatal y la genialidad del científico Pérsikov, llevó al trágico final. Bulgákov se acerca a uno de los problemas más actuales y intenta aclarar por qué por la estupidez y ignorancias de unos tienen que pagar o tener responsabilidad personas inocentes, más aun, que advertían del peligro, incitaban a razonar a los tipos engreídos, los que toman las riendas en los asuntos fuera de su competencia. El choque de la ignorancia con la inteligencia terminó a favor de la ordinariez, incapaz crear, descubrir. Y cuando se van los genios, la vida se vuelve gris, mediocre, vulgar.


Mijaíl Afanasievich Bulgákov 
(1891-1940). Novelista y dramaturgo ruso, nacido en Kiev (Ucrania). Renunció la carrera de médico en favor de la creación literaria. Colaboraba en numerosos periódicos y revistas publicando sus primeras narraciones de carácter satírico lo que provocaba la acusación de contrarrevolucionario y la intervención de la censura oficial. Después de haber gozado de un brevísimo período de éxito, fue víctima de constantes calumnias políticas por parte de las autoridades soviéticas. Los últimos diez años de su vida, condenado al silencio y al olvido, escribe El Maestro yMargarita, obras de teatro, críticas y relatos e hizo varias traducciones y dramatizaciones de novelas. Muchas de ellas no fueron publicadas y otras fueron destruidas por la crítica. Entre sus obras más conocidas cabe destacar la novela corta Corazón de perro, novelas La guardia Blanca, El Maestro y Margarita, La vida del señor Moliere y obras de teatro El piso de Zoyka, Días de Turbiny, entre otras.


Ilustración de la portada: Elizaveta Nóvikova
(Moscú, 1988). Pintora, directora artística de películas de animación, escenógrafa. Diplomada por la Universidad Estatal de Cinematografía de Rusia. Participó en más de 55 exposiciones de Rusia y Ucrania. Diseñadora, entusiasta organizadora de exposiciones, realizadora artística de certámenes y festivales para jóvenes talentos de animación, donde se destacan "Fabrica de dibujos animados", exposiciones "Aquí en febrero florecen los almendros", "4planta", entre otras. Ha trabajado como directora artística de las películas "Gatas", "El color de amor", "Matar a un hombre"; en el proyecto de animación del estudio MetronomFilm "Las nanas del mundo" como la ilustradora de "La nana argentina". Como escenógrafa realizó trabajos para los teatros "Ten", "Praktika", y dirección artística para "Canción Rusa". Actualmente trabaja como directora artística y escenógrafa de las películas de animación basada en los relatos de Daniil Jarms y "Vanidad de vanidades" basada en las obras de Mark Shagal.
Más información: www.shtormit.com

Más información

Entrevista a Félix Díaz, por la novela Titanes

P.-¿Por qué llevar el Accidente de los Andes a una novela de ciencia ficción?
R.-Desde que leí el libro "Viven", me cautivó la forma en que aquellos chicos asumieron las condiciones en las que estaban y como se adaptaron a ella, tomando decisiones muy duras de aceptar en otras circunstancias. Se me ocurrió llevar la historia a una novela; pero no puedo usar aquel suceso como tal, por razones evidentes, así que lo extrapolé a unas circunstancias equivalentes. Y como escribo sobre todo ciencia ficción, decidí que esas circunstancias estarían dentro de la ciencia ficción.

P.-¿Cómo es la superficie de Titán?
R.-El satélite Titán de Saturno tiene algunas características que recuerdan a nuestro planeta. Así, tiene ríos y lagos, como bien han demostrado las sondas Cassini y Huyggens. Eso sí, son ríos y lagos de etano y metano, porque la temperatura allí es del orden de los 150 grados bajo cero. Tiene una presión atmosférica mayor que la de nuestro planeta, pero el aire es nitrógeno y amoniaco, con algunos hidrocarburos, y nada de oxígeno. Si hay ríos, es de suponer que habrá algo parecido a la lluvia. Eso sí, siendo los mares y lagos de hidrocarburos líquidos, sería imposible para nosotros bañarnos en ellos.

P.-Suele decirse de la ciencia ficción que se da poca importancia a los personajes; ¿es así en Titanes?
R.-De ninguna manera. Las relaciones personales y los comportamientos de los personajes tienen más importancia que el ambiente extraño en que tienen lugar. Se trata de un grupo de seres humanos en unas circunstancias muy duras y que tienen sus errores y sus aciertos, con las consecuencias de sus decisiones.

P.-¿Por qué escribes ciencia ficción?
R.-Siempre me ha gustado escribir y leer. Además, me gusta la ciencia y mi educación ha sido ante todo científica. Así que si unimos ambos gustos, está claro: ciencia ficción, o ficción con una base de ciencia. Desde que leí un relato de Isaac Asimov se despertó en mí ese gusanillo, pues vi que era posible combinar la ficción novelada con una buena base de rigor científico.

P.-¿Calificarías Titanes de ciencia ficción rigurosa, "hard science fiction"? ¿Y otras de tus obras?
R.- Titanes es una obra rigurosa en lo que he podido lograr. He buscado información lo más rigurosa posible, aunque también he usado la imaginación allí donde no encontré datos (si hay errores, la culpa es del autor). En la mayoría de mis obras he tratado de ser lo más riguroso posible, porque para mí lo más importante es que sea creíble. No sé si lo habré conseguido en Titanes, pero es lo que espero.

Publicada en la Colección 2099 de Ciencia Ficción, de Ediciones Irreverentes

Entrevista a Mario Martín Gijón, por la "Un día en la vida del inmortal Mathieu"

P.- ¿Mathieu Beaujour, personaje de la novela, esconde alguna clave?
R.-Como dije en una ocasión, no puedo entender la escritura de ficción sino como una forma de dar voz a personajes ficticios que empiezan a hablarme. Empecé a escuchar a Mathieu Beaujour, a través del tiempo y del espacio, hacia finales de 2008, y supongo que empecé a oírle por un interés cada vez más acuciante por las mismas cosas que le ocupaban a él. Todos los avances biotecnológicos que se cumplen en el año 2070, en el que se sitúa Mathieu, han sido previstos desde hace años por científicos y pensadores como Raymond Kurzweil, Aubrey de Grey, Nick Bostrom o Allen Buchanan, del movimiento transhumanista, por desgracia aún poco conocido en nuestro país. El apellido del personaje, obviamente, puede referirse a su condición idealista y utópica, y su empeño por construir días mejores. No se refiere a ninguna persona de actualidad, si es a lo que te refieres.

P.-¿Cuál es la fórmula para que una novela fantástica funcione?
R.-No sé si esta novela funcionará o no, eso deberán decidirlo los lectores. De todas formas, creo que en este caso sería más apropiado hablar de novela prospectiva o futurista, que trata un desarrollo seguramente poco probable del mundo, pero más factible, sin duda, que los viajes en naves espaciales. El protagonista de mi novela dice en un momento: “Recuerdo con qué ingenuidad, hace más de un siglo, creíamos que nuestro futuro estaba en lejanos viajes interestelares (...) Pero los viajes más importantes, las expediciones más escalofriantes y los pasos más gigantescos para la humanidad fueron, por supuesto, los que se realizaron dentro de nosotros mismos”. Creo que en un intento como éste es preferible no pretender describir demasiado en detalle un futuro que siempre será imprevisible, dejar una zona de incertidumbre que cada lector pueda completar a su gusto.

 P.- ¿Cuáles son tus referentes literarios?
R.- Soy muy promiscuo literariamente y por otra parte nunca me he sentido parte de un grupo o corriente literaria. En este libro en concreto hay guiños a escritores como Michel Houellebecq, Ricardo Menéndez Salmón o J. G. Ballard, pero sin embargo creo que la influencia más decisiva en este libro han sido los ensayos predictivos de autores como los que mencioné antes. Por otra parte, la figura de Miguel de Unamuno está muy presente en la obra, pero desde una óptica que a mi entender le vuelve más actual que nunca.
  
P.- El tiempo es un elemento importante, ¿es una noción clara para ti, cómo defines el tiempo?
R.- Vaya, menuda pregunta, Astrida. ¿Lo es para alguien? Somos tiempo, no hay que haber leído a Heidegger para saberlo, y por eso cualquier modificación en nuestro lapso vital cambiaría nuestra óptica sobre muchas cosas. La radical longevidad de la que disfrutan los habitantes del mundo de Mathieu (quiero especificar que no son inmortales en sentido estricto, y probablemente nunca lo serán, aunque es el objetivo que persiguen, como lo persigue Kurzweil y otros) supondría una forma muy distinta de ver las cosas, desde el desarrollo de una carrera profesional hasta las relaciones personales. Mathieu Beaujour, como psicólogo y optimista que es, enfatiza los aspectos positivos, como el mayor tiempo que existe para disponer de otras oportunidades en la vida, pero también hay otros nada positivos.
P.- ¿Crees que el futuro del que nos habla la novela va a cumplirse?
R- No quise hacer de profeta, aunque me interesa señalar que los cambios más importantes de la vida en ese año 2070 son factibles y ya han sido realizados en parte. Otra cosa es que naturalmente quienes tienen los medios y el dinero para financiar la investigación en mejorar las condiciones de vida o alargar ésta prefieren emplearlo en otros fines. Es la tragedia del científico, depender casi siempre de seres con unos horizontes incomparablemente más estrechos y mezquinos. Cuando empecé a escribir esta novela no sufríamos una situación de crisis y decadencia política tan desesperanzadora. Con todo, la situación en la que viven los contemporáneos de Mathieu no es envidiable en muchos aspectos. Me interesaba describir un futuro posible y a la vez radicalmente distinto a nuestro presente. 


Entrevista a Abel Bri por "Ander"

P.-¿Cómo nace la idea de una novela futurista como Ander?
R.- Las fuentes de inspiración, para mí, son múltiples. Como escritor, busco ideas en cuanto me rodea: vivencias, televisión, cine, noticias, revistas, cómics y, en este caso, surgió mientras leía un libro de ciencia ficción, Dune. Soy un lector lento porque, para mí, los libros son ventanas que me llevan a evocar e imaginar otras realidades, y a cada página que leo, dejo escapar mi imaginación. La idea de Andersurgió con una pregunta que me hice a mí mismo: ¿Y si se descubriera un planeta de condiciones extremas, pero habitable para el ser humano, y allí se adiestrara un ejército invencible? Así, cree un relato en el que, siguiendo la ley de la selección natural, en ese planeta, se forja a soldados que compiten entre ellos para sobrevivir.

P.-¿Una historia así puede resultar demasiado lejana e irreal para un lector?
R.-Mi objetivo con el libro no ha sido contar una historia grandilocuente, ni una compleja trama política. Lo que pretendía era contar la historia de unas pocas personas, reales, de carne y hueso, a quienes el destino coloca en una situación límite. Son héroes involuntarios, son personas a quienes condenan a matar para sobrevivir. En esta novela he buscado perfilar personajes cercanos, realistas, que, pese a ser adiestrados para asesinar como máquinas, no dejan nunca de ser humanos. Y, como cualquier humano, se plantean rebelarse contra un sistema opresivo.



 P.-¿Puede haber paralelismos entre este relato futurista y la actualidad?
R.-Sí, a menudo los escritores nos alejamos de la realidad para poder retratarla fielmente sin tapujos. En este caso me he ido muy lejos para hablar de algo mucho más crudo, cruel y terrible que la ciencia ficción, porque es realidad. En cierto modo, para esta historia me inspiré en los niños soldado de Sierra Leona, a quienes, siendo muy pequeños les daban un arma y, drogados, les obligaban a matar a su propia familia, a violar a mujeres inocentes y los reclutaban para sus fines. Sin embargo, en mi historia, como en la realidad, por descorazonadora que sea la situación, queda un camino para la esperanza, pues, por ejemplo, algunos de estos muchachos de Sierra Leona fueron rescatados y reintegrados en la sociedad, arrepentidos de unos crímenes de los que no eran culpables, no les dieron más opción que matar o morir. Igualmente, los protagonistas deAnder conservan su humanidad y tienen fe en un futuro sin asesinatos.


P.-¿Cuáles son los atractivos que ofrece el libro?
R.-Se trata de un libro con un estilo de narración directo y un vocabulario sencillo y ágil, con breves descripciones que invitan al lector a imaginar nuevos mundos y que, sobre todo, se vuelca en la acción. Es decir, en esta historia la forma está al servicio de la historia, el lenguaje pretende ser muy visual y no entorpecer la lectura. Es un libro pensado para disfrutar, para lectores que ven en la literatura, sobre todo, un componente lúdico y de evasión. No obstante, a través de las situaciones que planteo, también invito al lector a una serie de reflexiones sobre la naturaleza humana y lo desafío a que se pregunte qué haría él en dilemas semejantes. 



 P.-¿A qué público va dirigida la novela?
R.-Yo, aunque suene a tópico, escribo para mí mismo. Este es un libro que me hubiera gustado descubrir, por el que me hubiese dejado atrapar. Por la temática y por el vocabulario, es una obra apta tanto para adolescentes como para lectores adultos, una historia cercana a los cómics de ciencia ficción y aventuras, de los que soy un gran lector. Debido a mi profesión tengo contacto directo con los adolescentes y muchos me han dicho que han disfrutado de su lectura. Sin embargo, cabe precisar que no se trata del libro que a los padres les gustaría que leyeran sus hijos, sino del libro que le gustaría leer a sus hijos. Quiero decir que no hay nada edulcorado, es un libro violento, y tampoco aparece ningún tipo de moralina. No pretendo aleccionar a nadie, sino favorecer la lectura por placer mientras invito al lector a que saque sus propias conclusiones o lecturas. De cualquier manera, no es un libro pensado para adolescentes, sino para cualquier lector que tenga capacidad de soñar, y, de hecho, me ha sorprendido cómo lectores que jamás habían leído nada de ciencia ficción porque es un género que, a priori, les causaba rechazo, me han felicitado por cómo les ha atrapado esta obra. 


Entrevista a Pedro Pujante por "El absurdo fin de la realidad"

P.-¿Qué destacarías de El absurdo fin de la realidad?
R.-Es una novela distinta y original que, aunque parta de algunos presupuestos de la ciencia-ficción, viajes en el tiempo y visita extraterrestre incluidos, está teñida de ironía y sarcasmo, de humor y de mucha, mucha literatura. Es una antinovela de ciencia-ficción que se parodia a sí misma y que yo he transcrito de lo que RayBradbury y Borges me dictaban en mis estados de trance (Pedro Pujante se ríe).

P.- Al parecer el argumento ya da algunas de las claves para entenderla.
R.- Así es. Unos extraterrestres se disponen visitar un pueblo mediterráneo. Así que el escritor
oficial del pueblo prepara una especie de discurso de bienvenida. A medida que prepara el discurso habla y piensa en libros y autores, hace referencias a películas que le resultan interesantes, detalles pintorescos de Orentes, su pueblo y muchas otras anécdotas de lo más delirantes. Pero comienzan a ocurrir fenómenos extraños y la realidad empieza a deformarse. Bueno, creo que habrá que leer la novela para descubrir qué misterios y enigmas encierra.

P.-¿Y por qué incorpora una cita al inicio de cada secuencia, tienen algún sentido argumental?
R.-Las citas las he incorporado como una especie de títulos de los ‘capítulos’. A veces indican de qué se va a hablar en ellos, a veces no. Son un puro juego, y lejos de tratar de sentar cátedra o de dotar al libro de autoridad, solemnidad o extrema seriedad, están pensadas para lo contrario. Para reírme un poco del uso de las citas, que el lector las lea como un intertexto, son un guiño a él. Algunas son serias y reales. Otras son apócrifas (o no, el lector debería averiguarlo, es un juego y de eso tratan). Hay una que viene a decir lo siguiente: ‘Esta cita no sé por qué la he escrito, pero creo que quedará bien.’ El autor. Lo cual demuestra lo poco en serio que me he tomado el asunto de las citas y lo mucho que de divertimento hay en ellas.

P.- El libro ganó el  Primer Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción de Novela que promueve Ediciones Irreverentes, ¿Qué ha supuesto para usted?
R.-Un premio como el de una editorial independiente tan destacada como Irreverentes ha sido para mí una alegría por varios motivos. Primero una felicidad porque es una editorial que admiro por su trabajo y por su búsqueda incesante de literatura de calidad, huyendo de lo comercial y de la basura, que apuesta por los autores jóvenes y que también ha publicado a escritores admirados por mí como Bradbury, Paco Umbral o incluso Pirandello. Y también porque me ha permitido poder dar a conocer mi novela, algo que hoy día es bastante difícil para los escritores que no aparecemos en tertulias televisivas o escribimos novela histórica.

P.- He leído a un crítico escribir que la novela es ‘lúdica y a contracorriente’. ¿Está de acuerdo con tal calificación?
R.-Los críticos casi siempre se equivocan, aunque esta vez estoy totalmente de acuerdo. Es un artefacto lúdico que trata de provocar risas pero también ideas, pensamientos, reflexiones. Y también tiene una clara vocación de ‘irreverente’, de subversivo. Estoy muy contento con las críticas que ha suscitado y al contrario de lo que pensaba está llegando a  mucha gente. Algunos lectores me han escrito desde Canadá para interesarse por el libro y sé que alguien de Turquía se ha hecho con un ejemplar. 


Titanes, Félix Díaz González

El venezolano Félix Díaz González nos ofrece en Titanes una extraordinaria novela de ciencia ficción basada en unos de los hechos que más conmovieron a América. En 1972, en los Andes, se estrelló un avión en las montañas. Se les dio por muertos, pues no tenían apenas alimentos con los que sobrevivir. Pero hubo supervivientes, catorce personas que aguantaron comiendo los cadáveres de los muertos. Algo más de un siglo después, en 2099, la nave espacial Cassini sufre un accidente en Titán, el satélite de Saturno. Sobre las nieves de metano y amoníaco, a 180 grados bajo cero, los supervivientes han de hacer comerse a sus muertos hasta que llegue el rescate desde la Tierra.

Pero hay quien cree que el accidente no fue fortuito, y uno  de los supervivientes podría ser culpable de lo sucedido. Mientras las pasiones se desatan en el interior de la nave, afuera llueven etano y metano. Y a veces, cuando el cielo está despejado, se pueden ver los anillos de Saturno.
Con recuerdos de la tragedia aérea de los Andes y ambientada en el conocimiento actual de Titán, luna de Saturno, es una meditación sobre los errores humanos. 

FÉLIX DÍAZ GONZÁLEZ
Publicó su primera novela de ciencia ficción en 2005, Como el Fénix, y desde entonces ha visto publicadas Crónicas de Bistularde y Aislados, aparte de otras novelas de distintos temas. También escribe relatos, como los publicados enNaufragios, y en Draco y otras historias, y ha participado en antologías como París, 2099 —de la que fue coeditor junto a Miguel Ángel de Rus—, y 2099-b.
Más información en

Un día en la vida del inmortal Mathieu, Mario Martín Gijón

Año 2070. El psicólogo Mathieu Beaujour, que se sometió hace años a la integración total biónica, se dispone a una dura jornada de trabajo. El ataque perpetrado dos días antes contra las torres computacionales situadas en Siberia y que regulaban flujos de información decisiva para el mantenimiento de miles de personas, ha sido ya comunicado a la población. Ante la amenaza que se cierne sobre una humanidad que creía haber superado el temor a lo inevitable e inminente de la desaparición y confiaba en prolongar su existencia indefinidamente, el doctor Beaujour recuerda el difícil camino recorrido en su lucha contra el envejecimiento y la muerte. En la sociedad transhumana a cuyo advenimiento contribuyó Mathieu, hombres y mujeres no tienen fecha de caducidad. No necesitan nutrirse, ni desplazarse físicamente, y el contacto físico tal como lo entendemos nosotros ha sido superado desde hace mucho por el virtual. Pero la prolongación vital indefinida no hace sino agravar la importancia de problemas como la identidad a través del cambio, la culpa o el recuerdo de los que se fueron. ¿Cuáles son los límites de la libertad y la dependencia en un mundo conectado? ¿Quiénes están detrás del atentado que por primera vez pone en riesgo una civilización en la que, tras milenios de guerras inútiles, se había decidido supeditarlo todo a la protección de la vida humana? Novela prospectiva que plantea cuestiones tan incómodas como decisivas, a través de una galería de personajes únicos.
     Esta obra ha sido publicada por recomendación del jurado del Primer Premio 451 de novela de Ciencia Ficción.

Mario Martín Gijón 
(Villanueva de la Serena, Badajoz, 1979). Ha ejercido la docencia en las universidades de Marburgo (Alemania) y Brno (República Checa).
Actualmente es profesor en la Universidad de Extremadura. Es autor de varios libros de ensayo, entre los que destacanUna poesía de la presencia (Premio Gerardo Diego, 2009), Los (anti)intelectuales de la derecha en España (2011) y La patria imaginada de Máximo José Kahn (Premio Amado Alonso, 2012). Asimismo, ha publicado los poemarios Latidos y desplantes (2011) y Rendicción (2013), y el libro de relatos Inconvenientes del turismo en Praga (Premio Tigre Juan, 2012). Un día en la vida del inmortal Mathieu es su primera novela.


El absurdo fin de la realidad, Pedro Pujante

El absurdo fin de la realidad cuenta la inminente llegada de un ovni a un pueblo mediterráneo y la preparación de sus habitantes para recibir a los visitantes alienígenas. El narrador relata cómo prepara un discurso de bienvenida para los extraterrestres, salpicando anécdotas, reflexiones sobre literatura, filosofía, cine, humor, necrofilia romántica y chascarrillos vecinales a partes iguales. Pero a medida que el día de la llegada del platillo se acerca, las cosas se complican. Fenómenos extraños comienzan a ocurrir en el pueblo: saltos en el tiempo, aparición de misteriosas puertas que comunican con otras dimensiones, visiones estrambóticas y un final delirante e inesperado que dará un giro a toda la novela hasta convencernos de que la realidad no es más que un espejismo, un teatro del absurdo. ¿Una sátira de Bienvenido, Mister Marshall en la España de un futuro probable que sigue siendo la misma? Algo de ello hay. Metaliteratura con Camus, Dostoievski, Kafka, Quentin Tarantino, Keats, Coleridge, Shelley, Byron y muchos más genios de la pluma que conforman el universo paranoico de nuestro protagonista. El absurdo fin de la realidad es la obra ganadora del I Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción.


Pedro Pujante
(Murcia, 1976). Ha publicado los libros Hijos de un dios extraño, Espejos y otras orillas, Déja-vu —Premio Latin Heritage Foundation 2011— y ha participado en diversas antologías. Actualmente escribe una columna en el periódico La opinión de Murcia y ejerce la crítica literaria. Entre sus premios cabe destacar: I Premio Internacional de relato Marcelino Menéndez; Finalista I Premio de Relato corto Ciudad de Torrevieja; Finalista I Concurso Microrrelatos Acen 2011.

Toda la información en  

Ander, Abel Bri

Un muchacho a quien conocen como Rana nos cuenta la extraña historia de su vida, que comenzó a cambiar cuando conoció a su nuevo compañero de habitación, Ander. No se trata de dos estudiantes, sino de dos aprendices de asesinos. Ambos están siendo adiestrados en un planeta de condiciones extremas cuyo único fin es formar al ejército de asesinos más eficiente que haya existido jamás. Su adiestramiento se basa en la selección natural, en que los más fuertes sobreviven. Sin embargo, aunque en este lugar nadie les enseña la amistad, ni el amor, estos sentimientos terminarán apareciendo como una parte más de la esencia humana, aunque tendrán que esconder sus debilidades, sus lazos emocionales, al menos, hasta que logren salir del planeta Gliese 581D, también conocido como Dante. Ander, de Abel Bri, es la novela finalista y Mención Especial del jurado, del primer Premio 451 de novela de Ciencia Ficción, entre obras de 24 países.


Obra inspirada por Dune, pero cercana a la más vanguardista ciencia ficción, la historia está construida sobre un héroe humano e imperfecto, pero admirado y venerado por cuantos le rodean. ¿Cyber punk, afterpunk, distopía post-industrial, literatura catastrofista? Que el lector decida.


Abel Bri
(Elche, 1980) Licenciado en periodismo y profesor de Lengua y Literatura. Ha publicado las novelas Surcos en el almay la trilogía Crónicas del fin de un mundo. Ha participado en diversas antologías, entre ellas 2099, en la que Ediciones Irreverentes ha seleccionado la mejor ciencia ficción actual en español, junto a autores de España, Venezuela, Brasil, Chile, México, Cuba, Costa Rica y Argentina.

"El absurdo fin de la realidad" y "Ander", obras ganadora y accésit del Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción

La novela El absurdo fin de la realidad, del escritor murciano Pedro Pujante es la ganadora del Primer Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción, convocado por Ediciones Irreverentes. El accésit ha recaído en el ilicitano Abel Bri, por su novela Ander.
     Esta selección se ha llevado a cabo entre 112 obras recibidas de 24 países.
     Ambas obras serán publicadas por Ediciones Irreverentes en su colección 2099, de ciencia ficción.

OBRA GANADORA
El absurdo fin de la realidad, de Pedro Pujante
Cuenta la inminente llegada de un ovni a un pueblo mediterráneo y la preparación de sus habitantes para recibir a los visitantes alienígenas. El narrador cuenta cómo prepara un discurso de bienvenida para los extraterrestres, salpicando anécdotas, reflexiones sobre literatura, filosofía o cine, humor, necrofilia romántica y chascarrillos vecinales a partes iguales. Pero a medida que el día de la llegada del platillo se acerca las cosas se complican. Fenómenos extraños comienza a ocurrir en el pueblo: saltos en el tiempo, aparición de misteriosas puertas que comunican con otras dimensiones, visiones estrambóticas y un final delirante e inesperado que dará un giro a toda la novela hasta convencernos de que la realidad no es más que un espejismo, un teatro del absurdo. ¿Una sátira de Bienvenido, Mister Marshall en la España de un futuro probable que sigue siendo la misma? Algo de ello hay.


El autor: Pedro Pujante (Murcia, 1976). Ha publicado los libros Hijos de un dios extraño, Espejos y otras orillas, Déja-vu -Premio Latin Heritage Foundation 2011- y ha participado en diversas antologías. Ediciones Irreverentes publicará su novela en su colección 2099, de ciencia ficción.

ACCÉSIT
Anderde Abel Bri
Obra inspirada por Dune. La historia está construida sobre un héroe, un héroe humano e
imperfecto, pero admirado y venerado por cuantos le rodean. La teoría de la evolución afirma que el ser humano es el fruto del perfeccionamiento de la especie, lo que hoy somos es fruto de los fuertes sobre los débiles, que se extinguieron. Ha sido descubierto un planeta de condiciones extremas así como la manera de llegar hasta él y en este planeta -Gliese 581D, también conocido como Dante- el Viejo Imperio ha puesto en práctica la teoría de la evolución: adiestrar allí en pruebas de supervivencia y competición al más temible ejército de asesinos que haya conocido el ser humano. Entre esos reclutas obligados a matar desde niños, se encuentra Ander, y también un grupo de compañeros entre quienes germinará el peor de los males de que puede adolecer un soldado: la duda. Obra dramática e impactante.


El autor. Abel Bri: (Elche, 1980) Licenciado en periodismo y profesor de Lengua y Literatura en un instituto. Ha publicado las novelas Surcos en el alma y la trilogía Crónicas del fin de un mundo. Ha participado en diversas antologías. Ediciones Irreverentes publicará su novela en su colección 2099,de ciencia ficción.

Datos sobre el premio
La selección se ha llevado a cabo entre 112 obras recibidas de 24 países. Los países desde los que han llegado más novelas han sido: España (66), México (8), Venezuela y Colombia (5).
Ha habido 9 obras finalistas:
• La cura: Germán G. Olivares (México)
• Polvo de estrellas: Nixon Piñango (Venezuela)
• Sherlock Holmes y la aventura de la máquina de Tesla: Ignacio Sanz Vallas (España)
• Noclipse: José Ángel Menéndez (España)
• Pangea: Adrián Tejeda (España)
• Terminal, historia de guerra, teatro y cárcel : Serafín Gimeno (España)
• La antigua navegante: Ignacio Pérez González (España)
• La muerte y la fama: Marcos Antonio Marcos (España)
• Los puentes de Kaliningrado: Manuel Santos (España)